Preciso tiempo. Necesito ese tiempo

que otros dejan abandonado,

porque les sobra o ya no saben

que hacer con él.

 

Tiempo en blanco,

en rojo, en verde,

hasta en castaño oscuro,

no me importa el color.

 

Cándido tiempo

que yo pueda abrir

y cerrar como una puerta.

 

Tiempo para mirar un árbol, un farol,

para andar por el filo del descanso,

para pensar qué bien hoy es invierno,

para morir un poco y nacer enseguida,

y para darme cuenta,

y para darme cuerda.

 

Preciso tiempo el necesario para

chapotear unas horas en la vida,

y para investigar por qué estoy triste

y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo.

 

Tiempo para esconderme

en el canto de un gallo

y para reaparecer

en un relincho,

y para estar al día,

para estar a la noche.

 

Tiempo sin recato y sin reloj,

vale decir preciso,

o sea necesito,

digamos me hace falta,

tiempo sin tiempo.

 

“Grillo constante”, Mario Benedetti

Mientras aquí en la noche sin percances
pienso en mis ruinas, bajo a mis infiernos,
inmóvil en su dulce anonimato
el grillo canta nuevas certidumbres.

 

Mientras hago balance de mis yugos
y una muerte cercana me involucra,
en algún mágico rincón de sombras
canta el grillo durable y clandestino.

 

Mientras distingo en sueños los amores
y los odios proclamo ya despierto,
implacable, rompiente, soberano,
el grillo canta en nombre de los grillos.

 

La ansiedad de saber o de ignorar
flamea en la penumbra y me concierne,
pero no importa, desde su centímetro
tenaz como un obrero canta el grillo.

 

Mario Benedetti

Todavía (Mario Benedetti)-Amar (Daniel Villarreal)

 

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
                            todavía.

 

Bienvenida (Mario Benedetti)-Bienvenida (Fernando Delgadillo)

Se me ocurre que vas a llegar distinta,
no exactamente más linda,
ni más fuerte, ni más dócil,
ni más cauta,
tan solo que vas a llegar distinta.

Como si esta temporada de no verme
te hubiera sorprendido a vos también,
quizás porque sabés
como te pienso y te enumero,
después de todo, la nostalgia existe.

Aunque no lloremos
en los andenes fantasmales
ni sobre las almohadas de candor,
ni bajo el cielo opaco,
yo nostalgio,
tu nostalgias
y cómo me revienta que él nostalgie.

Tu rostro es la vanguardia,
tal vez llega primero
porque lo pinto en las paredes
con trazos invisibles y seguros.
No olvides que tu rostro
me mira como pueblo,
sonríe, rabia y canta como pueblo
y eso te da una lumbre inapagable.

Ahora no tengo dudas,
vas a llegar distinta y con señales,
con nuevas, con hondura, con franqueza
sé que voy a quererte sin preguntas
sé que vas a quererme sin respuestas.

“Currículum”, Mario Benedetti

 

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El cuento es muy sencillo
usted nace 
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará 
valiente

usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica

usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros

usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío

entonces
usted muere.