“De todo, quedaron tres cosas” Fernando Pessoa

la certeza de que estaba siempre comenzando,
la certeza de que había que seguir
y la certeza de que sería interrumpido
antes de terminar.

hacer de la interrupción, un camino nuevo,
hacer de la caída, un paso de danza,
del miedo, una escalera,
del sueño, un puente, de la búsqueda,…un encuentro.

Anuncios

Fernando PESSOA incorrupto. Portugal mantiene en secreto desde 1985 que el cuerpo del poeta permanece casi inalterado

El domingo, 12 de junio de 2011, apareció en la sección de “Cultura” del periódico LA VANGUARDIA un artículo escrito por Gabriel Magalhäes desde Lisboa con un sorprendente titular : PESSOA incorrupto (Portugal mantiene en secreto desde 1985 que el cuerpo del poeta permanece casi inalterado).

   “En 1985, las autoridades portuguesas encargadas del traslado de los restos mortales de Fernando Pessoa al monasterio de los Jerónimos se encontraron con el cuerpo incorrupto del poeta.  Habían pasado 50 años desde su muerte y el gran lírico, entero, parecía plácidamente dormido.

Los hechos ocurrieron la víspera de la ceremonia, que tuvo lugar el 16 de octubre de 1985. El monumento de homenaje era una columna diseñada por el arquitecto Lagoa Henriques, en la cual se había previsto un pequeño espacio metálico para cobijar los huesos del poeta. Ante la sorpresa de aquel cuerpo incorrupto, hubo que improvisar: durante la noche previa al día del homenaje, se cerró de nuevo el ataúd y se abrió un hoyo al pie de la columna. Se llevó a cabo con discreción, buscando acallar esta última broma metafísica de Pessoa.

La ciencia intenta explicar estas situaciones de incorruptibilidad a través de un fenómeno conocido como adipocere: la transformación de la grasa del cadáver en un tipo de cera, algo que puede ocurrir bajo determinadas condiciones. No obstante, el caso de Pessoa es tan particular que merece alguna reflexión. En efecto, la verdadera historia de este cuerpo incorrupto empezó hace más de ocho centurias. A finales del siglo XII nacía en Lisboa el que sería uno de los mayores santos lusitanos: Fernando Martins, más tarde consagrado con el nombre de san António. Los portugueses decimos san António de Lisboa; el resto del mundo lo llama san Antonio de Padua.

Estamos ante un franciscano genial, protagonista de una biografía apasionante. ¿Qué relación tiene Pessoa con todo esto? El poeta nació en 1888, el día 13 de junio: la fiesta del santo. Además, en su familia existía la tradición de que eran parientes, por ramas colaterales, del prodigioso fraile. En homenaje a todas estas coincidencias, el gran lírico fue bautizado con dos nombres, el civil, Fernando, y el religioso, António: Fernando António Nogueira Pessoa.

[…]

Su religión será la poesía. A través de ella pretende hacer el bien a la humanidad. Con 19 años,  anota que pensaba cosas que, si las escribiese, podrían añadir “una nueva luz a las estrellas, una nueva belleza al mundo y un mayor amor al corazón de los hombres”. En busca de esta inédita luz cósmica, se inventa un monasterio de poetas, formado por él mismo y sus iguales.

[…]

Creo que el lector ya ha entendido ya a estas alturas que el cuerpo incorrupto de Pessoa es todo un homenaje a la santidad de los que no siendo canónicamente religiosos, viven a fondo su destino espiritual, en clave poética, científica, política, pedagógica …

Aquel Portugal de 1885, que se preparaba para entrar en la UE, no comprendió que en el ataúd de Pessoa se encontraba “San Antonio Pessoa”. Se trataba de un santo que había dicho pestes de la Iglesia, pero que había asumido a fondo la aventura de su alma. En el umbral del jolgorio económico europeo, el país se avergonzó de la beatitud de su poeta.”

Café con libros