“Vuelta de paseo”, POETA EN NUEVA YORK

new york
Asesinado por el cielo.
Entre las formas que van hacia la sierpe
y las formas que buscan el cristal,
dejaré crecer mis cabellos.

Con el árbol de muñones que no canta
y el niño con el blanco rostro de huevo.

Con los animalitos de cabeza rota
y el agua harapienta de los pies secos.

Con todo lo que tiene cansancio sordomudo
y mariposa ahogada en el tintero.

Tropezando con mi rostro distinto cada día.
¡Asesinado por el cielo!

 M.C. Millán : […] El amargo contenido [de Poeta en Nueva York] no depende esencialmente de la estancia del poeta en la gran ciudad, sino del conflicto amoroso que se debate en sus páginas. De ahí, que su primer poema sea “Vuelta de paseo” ya que lejos de expresar la angustia del poeta recién llegado a la metrópolis (como podría desprenderse de la “estructura externa” de la obra) sintetiza el estado anímico del protagonista, “asesinado por el cielo”. Este poema sirve de pórtico al libro por recoger el estado de ánimo del protagonista poético, que se encuentra “Asesinado por el cielo”. Escrito fuera de Nueva York, en Bushnellsville, donde el poeta fue a pasar sus vacaciones con Ángel del Río, describe la situación del protagonista que se siente afín con todo lo mutilado de la naturaleza. Con todo lo que, como él, tiene cansancio de vivir, “cansancio sordomudo” “Tropezando con mi rostro distinto de cada día”. Su cronología real (6 de septiembre) no coincide con el lugar que ocupa en el poemario, donde aparece en primer puesto. Probablemente el autor le otorgó esta localización por describir de modo esquemático el sentir del protagonista, y porque su título se podía prestar a una interpretación más unívoca, de acuerdo con la estructura externa de la obra. El poeta que volvía “de paseo” por la ciudad neoyorquina (ejercicio que practicaba a menudo, según Ángel del Río). Sin embargo, no es este su auténtico contenido, ya que el dolor del protagonista no está expresado en este entorno, sino en las montañas de Castkills, donde también fueron escritos “Nocturno de hueco” y “Ruina”. En “Vuelta de paseo” el poeta sintetiza igualmente las dos tendencias que se debaten en la obra, expresadas por las dos voces poéticas antes citadas, la “angustiada” y la voz “libertada”. Se ve así mismo “entre las formas que van hacia la sierpe” (es decir, hacia el instinto amoroso de su sentimiento, cuya no realización aparece en la voz angustiada) y entre “las formas que buscan el cristal” (aquellas que buscan la salida de esa situación, contenida en su “voz libertada”). Por reunir estas características, el autor le concedió esta situación preferente, que marca las directrices fundamentales del libro.

V. García de la Concha: […] Frente a la ciudad y sus habitantes, con su doble impulso […] hacia lo bajo subterráneo, infernal (v.2) y hacia lo alto y puro (v.3), el yo lírico desengañado decide tomar una postura de protesta anticonvencional (v.4). Los vv. 5-10 detallan los diferentes registros de la naturaleza con los que quiere compartir una existencia disminuida (cada verso ofrece una forma nominal, verbal o morfo-sintáctico de ausencia, negatividad, desvalorización física o psíquica…): árboles mutilados sin pájaros (v.5), niños enfermizos (v.6), insectos aplastados (v.7), agua desnaturada (v.8), seres socialmente incomunicados y cansados de la vida (v.9), la simbólica mariposa de la fantasía y de la imaginación asesinada por la burocracia (v.10). La enajenación cotidiana (v.11) lleva a una reiteración del verso inicial acusador bajo forma dramática y elegíaca. 

 

ANÁLISIS DEL POEMA AQUÍ

INTRODUCCIÓN  A POETA EN NUEVA YORK DE ANDREW A. ANDERSON

Anuncios