EX LIBRIS

EXLIBRIS-1Un ex libris es una marca de propiedad que normalmente consiste en una estampa, etiqueta o sello que suele colocarse en el reverso de la cubierta o tapa de un libro, y que contiene el nombre del dueño del ejemplar o de la biblioteca propietaria.

Además de la leyenda que acredita la pertenencia del libro a una biblioteca personal o institucional, por lo general el ex libris exhibe también alguna imagen. Los ejemplos más antiguos emplean escudos heráldicos; posteriormente predominan imágenes de contenido alegórico o simbólico acompañadas de algún lema. (WIKI)

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Rafael Alberti, “A galopar”

guerra civil española

Las tierras, las tierras, las tierras de España,
las grandes, las solas, desiertas llanuras.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
al sol y a la luna. ¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar! A corazón suenan, resuenan, resuenan
las tierras de España, en las herraduras.
Galopa, jinete del pueblo,
caballo cuatralbo,
caballo de espuma. ¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie;
que es nadie la muerte si va en tu montura.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
que la tierra es tuya.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

cobardeEste es uno de los poemas que Alberti recitó a los soldados republicanos durante la guerra civil que asoló España entre 1936 y 1939. Poco después, perdida ya la guerra, Alberti confeccionaría una lista de nombres que gozaron del  asilo político de la embajada chilena y que dejaba fuera al que, hasta hacía poco, había sido su amigo, Miguel Hernández. 

Reproduzco aquí parte del artículo “Dos poetas en guerra: Rafael Alberti y Miguel Hernández” de José Luis Ferris, doctor en Literatura Española por la Universidad de Alicante, a propósito de la enemistad entre los dos poetas al final de la contienda civil.  Que cada cual extraiga sus propias conclusiones.

raya roja - copia

“Amigos, intelectuales de la misma generación literaria y miembros del Partido Comunista (en el que Miguel Hernández entró de la mano de Rafael Alberti y de su mujer, María Teresa León), la relación entre los dos poetas se fue agriando a lo largo de la Guerra Civil hasta el punto de que, más allá de pasar temporadas sin dirigirse la palabra, el gaditano dejó fuera a Miguel de la lista que, en los estertores de la contienda y con los peores augurios para el bando que ya se perfilaba como perdedor, confeccionaron él y su mujer para solicitar asilo en la Embajada de Chile. No lo incluyeron ni, en otra clara muestra de las desavenencias entre ambos, el matrimonio Alberti-León le invitó a acompañarles en el vehículo que recogió a la pareja en Madrid para trasladarles hasta Monóvar, última sede del Gobierno de la República. 

soldadosLas diferentes posturas de ambos ante la contienda (Miguel Hernández fue proclamado «poeta del pueblo» mientras Alberti era abucheado por unos milicianos en la sierra de Madrid) y la distinta procedencia social de cada uno (el cabrero frente al burgués) ahondaron en un distanciamiento que estalló en febrero de 1939, unos días después de que Antonio Machado fuera enterrado en Collioure y apenas un mes antes del fin de la guerra. Miguel Hernández, que en esos momentos se encontraba en Madrid, se acercó a la sede madrileña de la Alianza de Intelectuales para interesarse por sus compañeros y a su llegada al Palacio de los marqueses del Heredia-Spínola (incautado para servir de base a los artistas que apoyaban la República) se encontró con los preparativos de una fiesta que sus compañeros habían organizado como homenaje a la mujer antifascista. Mucho era lo que el poeta de Orihuela había callado a lo largo de esos tres años de guerra, durante aquellas noches en que llegaba abatido del frente y trataba de dormir algunas horas con la música de fondo de aquellos bailes de disfraces y aquellas «travesuras y algazaras» con las que sus compañeros libraban su batalla contra la muerte.
La fiesta fue motivo suficiente para que Miguel no siguiera silenciando las desavenencias entre el «poeta del pueblo» y los intelectuales de «mono planchado y pistolas de juguete», según la definición de Juan Ramón Jiménez, quien en su libro Guerra en España no se anduvo con tibiezas al escribir, años después, que «los poetas no tenían convencimiento de lo que decían. Eran señoritos, imitadores de guerrilleros, y paseaban sus rifles y sus pistolas de juguete por Madrid, vestidos con monos azules muy planchados. El único poeta, joven entonces, que peleó y escribió en el campo y en la cárcel, fue Miguel Hernández…».
Indignado por ese ambiente festivo de resabio burgués mientras que él y otros combatientes se seguían jugando el tipo en el frente, Miguel se dirigió a Alberti y le espetó en voz alta y delante de otros intelectuales: «¡Aquí hay mucha puta y mucho hijo de puta!», frase de la que, lejos de retractarse, a lo que le conminó Alberti, escribió en una pizarra por si alguien no la había escuchado. Con una bofetada que aseguran que hizo caer al poeta respondió María Teresa León, quien como organizadora de la fiesta se sintió directamente aludida. Los dos amigos dejaron de serlo en ese momento.” 

Lee más en:

http://www.diarioinformacion.com/dominical/2010/06/13/poetas-guerra-rafael-alberti-miguel-hernandez/1018548.html

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Helena Petrovna Blavatsky, en Luces de Bohemia

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MAX

¡Calla Pitágoras! Todo eso lo has aprendido en tus intimidades con la vieja Blavatsky.

DON LATINO

¡Max¡, esas bromas no son tolerables! ¡Eres un espíritu profundamente irreligioso y volteriano! Madame Blavatsky ha sido una mujer extraordinaria y no debes profanar con burlas el culto de su memoria. Pudieras verte castigado por alguna camarrupa(1) de su karma. ¡Y no sería el primer caso!

RUBÉN

¡Se obran prodigios! Afortunadamente no los vemos ni los entendemos. Sin esta ignorancia, la vida sería un enorme sobrecogimiento.

(1) “Kamarrupa: ‘cuerpo del deseo’ elaborado por los magos de la magia negra, que procedentes de las más alejadas épocas planetarias, continúan ejerciendo su maléfica influencia sobre las almas de los hombres. Valle-Inclán lo escribía en femenino y con c: camarrupa, y lo usaba en un sentido burlón: ‘Pudieras verte castigado por alguna camarrupa de su karma’, dice Don Latino a Max Estrella. (Diccionario de la Biblioteca Virtual de Literatura)

Para el mismo tema te recomiento que veas el vídeo de la UNED “Ramón del Valle-Inclán  y la India filosófica”.

Invitación a la vida, Rafael Laffón

SURREALISMOPasan las aguas por el cauce
y no terminan de pasar;
mas si de un agua no bebimos
nunca aquel agua tornará.

Y mientras corre el tiempo y llega
la hora feliz que imaginamos,
se va la vida, huyendo siempre,
cual se va el agua entre las manos…

Gocemos hasta marchitarlas
todas las flores del camino,
ya que el dolor jamás perdona
ni un paso de nuestro destino.

Gocemos la vida, gocemos…
¿Quién del mañana gozará?
Gocemos hasta embriagarnos
con una absurda saciedad.

Y aunque de luz se abrase el alma,
presto vayamos a la luz…
¡No hay más que al fin de los caminos,
sobre una lápida, la cruz!

RAFAEL LAFFÓN ZAMBRANO nació en Sevilla en 1895.

Su padre, José Manuel Laffón Fernández, fue un tiempo súbdito francés y, por cuestiones sociales y laborales, se nacionalizó español. Fue Director de la Casa de Socorro de Triana. Su madre, Victoria Zambrano, era una típica mujer de la clase media española de la época, religiosa y dedicada plenamente a su familia; decía Rafael de ella que era de una belleza inigualable.

Estudió en su ciudad derecho y filosofía y letras, licenciándose en la primera. Residió siempre en Sevilla, llevando una existencia retraída y alejada de los vaivenes políticos como funcionario técnico de la administración. Colaboró en numerosas revistas y periódicos españoles e hispanoamericanos y su poesía ha sido traducida a distintos idiomas. Fundó en 1926, en Sevilla, la revista “Mediodía”.

Su poesía está caracterizada por el intimismo, aunque siempre interesado por la poesía popular, desde 1936 evolucionó hacia las formas tradicionales, cambio especialmente visible a partir de 1944, con dos temas dominantes: el religioso y la exaltación de Sevilla.

Su primer libro es “Cráter” (1921), algo afín todavía al Modernismo. “El sol desaparecido” (1922-1924), inédito hasta 1997, presenta ya atisbos vanguardistas. “Signo +” (1927) e “Identidad” (1934) son ya plenamente vanguardistas. Tras la Guerra Civil vuelve a las formas clásicas: sonetos, romances, décimas, practicando una especie de impresionismo musical y colorista Obras de este periodo son “Romances y madrigales” (1949),”Adviento de la angustia! (1948) o “Cantar del Santo Rey” aparecido en 1948.

En 1959 consigue el Premio Nacional de Literatura por su antología “La rama ingrata”.

Su última época se inicia con el libro “Vigilia del jazmín” (1952), cuando práctica una poesía de testimonio personal y existencial, dejando el grácil retoricismo anterior. Esta fase se completa con “La cicatriz y el reino” (1964), “A dos aguas” (1962) y “Sinusoides y puzzle” (1970).

Durante los diez años siguientes no publicó ningún libro de versos, pero descubre un nuevo tema esencial para su obra: su amor a Sevilla, ciudad que encontraría en él uno de sus fervorosos cantores.

Rafael Laffón, a diferencia de otros miembros de la Generación del 27 que se vieron forzados al exilio, nunca abandonó su ciudad natal. En su obra había dos pasiones irrenunciables: la poesía y Sevilla. Esa decisión de permanecer acabaría afectando al alcance y reconocimiento de su obra, ya que la obra de Laffón no ha alcanzado ni la difusión ni el reconocimiento que por su importancia merece, a pesar de haber sido una de las figuras más importantes de la poesía sevillana durante cincuenta años, aunque se le considera hoy día como el exponente de la evolución de la poesía española contemporánea.

En los últimos años de su vida, una trombosis de la que nunca consiguió recuperarse le retuvo en su casa, en la calle Cardenal Spínola, donde recibía a jóvenes escritores que buscaban consejo. Le sorprendió la muerte el 4 de noviembre de 1978.

DE POETAS ANDALUCES :http://www.poetasandaluces.com/autor.asp?idAutor=87

Ramón Gómez de la Serna (1888-1963), Greguerías

Gómez de la Serna

Fue la figura central del vanguardismo por su incesante actividad en los primeros años de las vanguardias. Su actitud vital respondía al modelo vanguardista, marginal y provocador, que lo llevó a pronunciar conferencias montado sobre un elefante o a celebrar un banquete en un quirófano. Dirigió la revista Prometeo entre 1908 y 1912; en ella aparecieron los primeros manifiestos vanguardistas.

Escribió cuentos, novelas y teatro vanguardista, pero lo más interesante son sus Greguerías, definidas por su creador como la suma  de humorismo y metáfora. Son breves e ingeniosas asociaciones que transforman la realidad. La greguería se basa en una metáfora audaz, inesperada, insólita y humorística; algunas son intrascendentes, otras líricas, y también hay juegos conceptuales, frases ingeniosas y chistes.

Responden al momento de revalorización de la metáfora y del vanguardismo, pues son juegos de ingenio humorísticos, originales y antisentimentales que no pretenden plantear temas trascendentales o comprometidos. Según Gómez de la Serna, la “greguería no debe parecerse a nada de lo ya dicho y no debe haber en ella sentimentalismo”. Las Greguerías influyeron  en las metáforas de los poetas del 27; por ejemplo, Salinas, cuando dedica un poema a una bombilla (35 bujías), mediante las metáforas, la convierte en “musa dócil del poeta, artificial princesa, amada eléctrica en su claro castillo de cristal”. (Fuente Editorial Teide)

GREGUERÍAS

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El tigre es una fiera en la cama.

La muerte es hereditaria.

El reloj no existe en horas felices.

El café con leche es una bebida mulata.

Los calvos están hartos de ir a la peluquería y que les cobren de más.

Los anillos de Saturno son las alianzas de su boda con el universo.

La muerte es la recta final, por eso siempre se llega cansado.

Si España fuese una rosquilla no existiría Madrid.

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Al espejo, Jorge Luis Borges

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¿Por qué persistes, incesante espejo?
¿Por qué duplicas, misterioso hermano,
el movimiento de mi mano?
¿Por qué en la sombra el súbito reflejo?

Eres el otro yo de que habla el griego
y acechas desde siempre. En la tersura
del agua incierta o del cristal que dura
me buscas y es inútil estar ciego.

El hecho de no verte y de saberte
te agrega horror, cosa de magia que osas
multiplicar la cifra de las cosas

que somos y que abarcan nuestra suerte.
Cuando esté muerto, copiarás a otro
y luego a otro, a otro, a otro, a otro…

 

El Surrealismo literario y su presencia en España

melodyEl Surrealismo (1) es, sin duda, la revolución más importante surgida en literatura y en arte durante el siglo XX (La Revolution surréaliste se tituló precisamente la principal revista del grupo). Es, por lo pronto – y aunque no se limite a eso-, un cambio radical en la concepción del papel del arte y del trabajo del artista.

En su génesis, es el punto de confluencia de diversas tendencias de vanguardia: casi todos los componentes del Dadaísmo, así como algunos cubistas, se pasaron a las filas del Surrealismo. Tal es, ante todo, el caso de André Breton, cuyo giro se produce al leer a Freud. En 1919, en colaboración con Fhilippe Soupault, compone la primera obra surrealista (Champs magnétiques), y el 1924 publica el primer Manifiesto surrealista.

♦ El surrealismo no se presenta sólo como una renovación estética, sino que pretende ser una revolución integral. Su gran lema sería la frase de Rimbaud: Charger la vie (Transformar la vida). Y en este sentido, será un primer “encuentro” entre los pensamientos de Freud y Marx. Así propugna una liberación total del hombre: liberación de los impulsos reprimidos en el subconsciente (según Freud) por una razón sumisa a las convenciones morales o sociales. O liberación de la esclavitud que (según Marx) impone al hombre la sociedad burguesa. Para los surrealistas, lo que llamamos “vida” no es sino la cara más gris de la realidad; hay que conquistar una verdadera vida (vraie vie), acceder a una realidad más alta, una super-realidad (sur-realité) que se haya como amordazada en lo más hondo de las conciencias.

♦ Todo ello equivale a liberar el poder creador del hombre, tarea en que la poesía ocupa un lugar privilegiado, como instrumento idóneo -según Breton- para iluminar la vida auténtica. Pero se deberá crear “al dictado de un pensamiento libre de toda vigilancia ejercida por la razón” ya que la razón está contaminada. De ahí diversas técnicas para “registrar” de forma incontrolada, libre los estados de ánimo, los impulsos profundos. Así, se intenta una escritura automática, realizada sin reflexión. O se acude a la unión fortuita de palabras: por ejemplo, mediante al collage de frases recortadas de periódicos o prospectos, siguiendo oscuras sugerencias. De especial importancia es el compte-rendu des rêves (reseña de los sueños): hay que recordar que, según Freud, en los sueños aflora el mundo del subconsciente, pero en forma de imágenes ilógicas que son el símbolo de contenidos latentes.

Subject to change.♦ Así se produce una liberación del lenguaje con respecto a los límites de la expresión lógica. En un poema surrealista, se entremezclan objetos, conceptos y sentimientos que la razón mantiene separados; aparecen asociaciones libres e inesperadas de palabras, metáforas insólitas, imágenes oníricas y hasta delirantes.

Pero no se trata de un lenguaje “gratuito” como en la expresión dadaísta  o creacionista. Para los surrealistas, en la medida en que se deja  aflorar el poso de pasiones subconscientes, su lenguaje acarrea una densa carga humana. Naturalmente, ese lenguaje no se dirige a nuestra razón, sino que, -por debajo de ella- quiere despertar en nosotros reacciones también inconscientes. Ante un poema de este tipo, el lector no “comprende” (racionalmente), pero puede recibir fuertes impactos que modifican su estado de ánimo y suscitan en él oscuras emociones.

♦ España es posiblemente el país europeo en que la repercusión del Surrealismo fue mayor. Su huella, entre nosotros es infinitamente más fuerte y más fecunda que la de otras vanguardias. Según Cernuda,  debe atribuirse a Juan Larrea la orientación surrealista de varios de los poetas del 27.

Debe señalarse, sin embargo, que el Surrealismo español, en general, no es “ortodoxo”: nuestros poetas no llegaron a los extremos de la creación inconsciente, ni practicaron la “escritura automática” o  procedimientos análogos. En sus poemas puede percibirse siempre una intencionada idea creadora, como hilo conductor de las mayores audacias. Lo que sí hubo fue una liberación de la imagen, desatada de bases lógicas; y con ello, un enriquecimiento prodigioso del lenguaje poético.

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♦ Por último, la irrupción del surrealismo significa la crisis del ideal de “pureza” y “deshumanización que, durante unos años, había dominado el horizonte de la poesía española. Lo humano, e incluso lo social y lo político penetrarán de nuevo en la literatura, precisamente por los cauces de expresión surrealista: lo prueban, entre otras, la trayectoria de un Lorca, un Alberti o un Neruda.

(1) La palabra Surréalisme se debe a Apollinaire, aunque serán Bretón y sus compañeros quienes le den su significado definitivo. Su traducción exacta sería Superrealismo, o Suprarrealismo, o Sobrerrealismo. Sin embargo, la adaptación Surrealismo parece haberse impuesto definitivamente en los estudios españoles sobre la cuestión. Es de notar que el prefijo francés sur- significa “sobre” o “super” (y no tiene nada que ver con el prefijo sub-).

(Fuente: Vicente Tusón y Fernando Lázaro)