“Prisión del nácar era articulado”, Luis de Góngora. Notas para el comentario de texto

De una dama que, quitándose una sortija,
se picó con un alfiler   (1620) , Luis de Góngora y Argote

Prisión del nácar era articulado    (un diamante, imitador de la firmeza de mi amor,
de mi firmeza un émulo luciente             aprisionado en oro, sirve de prisión al dedo
un dïamante, ingenïosamente                   de Clori)
en oro también él aprisionado.

Clori, pues, que su dedo apremïado
de metal, aun precioso, no consiente,
gallarda un día, sobre impacïente,
lo redimió del vínculo dorado.

Mas, ay, que insidïoso latón breve
en los cristales de su bella mano
sacrílego divina sangre bebe:

púrpura ilustró menos indïano             (el color púrpurra coloreó
marfil; invidïosa, sobre nieve                   menos el marfil de la India)
claveles deshojó la Aurora en vano.

1 nácar articulado: el dedo. Violento hipérbaton;  un diamante,(émulo luciente de mi firmeza), era la prisión del dedo, siendo él mismo aprisionado en oro.

5-6  El dedo aprisionado sólo como un término de comparación con el temperamento de Cloris.

8 redimió: latinismo: rescató.

9 latón breve: un alfiler.

insidioso: Se dice de algo dañino que tiene apariencia inofensiva.

10 los cristales: para subrayar su blancura.

11 ilustró: coloreó.

CONTEXTUALIZACIÓN

En palabras de Birute Ciplijaukaité resulta difícil calificar los sonetos amorosos de Góngora como tales. “Sí corresponden al tema, pero son completamente impersonales, fríos, puramente descriptivos, inspirados en modelos petrarquistas. No logramos imaginar detrás de ellos al poeta; sospechamos que sigue los topicos del día; sabemos, según su primer biógrafo, que “escribió muchos versos amorosos a contemplaciones ajenas: no se le prohijen a su intento” […] Son sonetos de perfecta hechura arquitectónica  que se apoya en contrastes de colores y pone de relieve la sonoridad de las palabras. Teniendo esto en cuenta se comprenden las acusaciones de “superficialidad” y “juego puro” que se le han hecho. Hay demasiada estilización, y si tuviéramos que juzgar por los sonetos, nos inclinaríamos a afirmar que el poeta nunca estuvo enamorado.”

También Jammes hace notar que el soneto  seguramente fue escrito en nombre de algún galán, ya que en este año  (1620) Góngora mismo tendría pocas ganas de galanteo, con sus 59 años, sus deudas, y el sentimiento de desengaño cada vez más fuerte.

TEMA

Una anécdota insignificante, enunciada al principio del soneto (De una dama que, quitándose una sortija, se picó con un alfiler) da pie a Góngora para crear una composición poética de gran complejidad formal. La dificultad de la composición destaca sobre el contenido de la misma.

Clori es nombre poético,  algunas veces identificado con Catalina de la Cerda, otras, con Brianda de la Cerda, hija del marqués de Ayamonte.

ESTRUCTURA EXTERNA

Soneto de 1620. Dos cuartetos y dos tercetos de rima consonate. ABBA, ABBA, CDE, DCE.

ESTRUCTURA INTERNA

El poema conserva la división tradicional de entre los cuartetos expositivos y los tercetos conclusivos.

En el primer cuarteto un diamante, símbolo de la firmeza del amor del poeta, aprisiona el dedo de la dama.

En el segundo cuarteto explica cómo Clori, sintiéndose oprimida por el anillo, se lo quita impaciente.

El alfiler hiere la mano de Clori en el primer terceto.

El segundo terceto desarrolla la comparación entre la blancura de la piel de la dama (marfil de la India) envidiada  incluso por la diosa Aurora.

ESTILO

Tanto el léxico, con abundancia de cultismos, como los hipérbatos y metáforas de difícil interpretación, como el uso insólito de la diéresis hasta en siete ocasiones,  convierten este soneto en una de las composiciones típicamente culteranas de Góngora.

En el plano fónico, las aliteraciones en “r”  del primer verso y de “i” en todo el poema marcan el ritmo del poema.

Muchos críticos han considerado que la abundancia de diéresis en la ï , así como las íes acentuadas, dan un valor fónico estridente al poema, como un grito de dolor (que produciría el pinchazo)  y que también aparece de forma explícita en el noveno verso.

Destaca el hipérbaton forzado del primer cuarteto y las ingeniosas metáforas y metonimias: un diamante, ingeniosmente aprisionado en oro también él , un “émulo” luciente (imitador brillante) de mi firmeza (de su amor fiel), “era prisión del articulado nácar” ( rodea el dedo blanco y brillante como el nácar). El cuarteto se inicia con la palabra “prisión” y acaba con “aprisionado” cerrando el círculo del contenido temático en esta figura de derivación.

[Prisión/aprisionado: Derivación: Se produce esta figura cuando aparecen palabras que mantienen la misma raíz etimológica.]

En el primer terceto encontramos  una audaz personificación cuando el alfiler  bebe su sangre en los cristales (la blancura) de su mano.

En el último terceto tenemos una comparación (el color púrpura colorea menos el marfil de la India que la sangre en la mano de Clori) en hipérbaton abrupto y una hipérbole en que la diosa Aurora , envidiosa, vierte claveles rojos sobre la nieve blanca para compitiendo vanamente con la dama.

Todo el soneto se apoya en el contraste de los colores: el blanco (nácar, diamante,cristales, marfil, nieve), el dorado (oro, metal,dorado), el rojo (púrpura, sangre, claveles).

También en el léxico que alude al compromiso no deseado: prisión, aprisionado, apremiado,impaciente,  no consiente, vínculo.

[En la mitología romana, Aurora es la deidad que personifica el amanecer. Es una mujer encantadora que vuela a través del cielo para anunciar la llegada del sol. Sus hermanos son el Sol y la Luna.]

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