Buster Keaton busca en el bosque a su novia que es una verdadera vaca, Rafael Alberti (poema y vídeo)

Buster Keaton (1895-1966): actor cómico norteamericano del cine mudo de gesto imperturbable, admirado por los poetas de 27. Vaca era la novia del actor en “EL rey de los cow-boys” (Go West).

“Buster Keaton busca en el bosque a su novia que es una vedadera vaca”, del libro de poemas “Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos” de 1929, un homenaje a los artistas del cine mudo. Son poemas secuenciales y visuales, en un intento de recrear el lenguaje cinematográfico.

Alberti recitó esta poesía en la sexta sesión del Cineclub Español, que se celebró el 4 de mayo de 1929, y la publicó en el núm. 62 de la revista “La Gaceta Literaria”, con fecha del 15 de julio del mismo año. Una vaca era la compañera, y luego la novia, de Keaton en “Go West” (1925), que se conocía en España bajo los dos  títulos de “Mi vaca y yo” y “El rey de los cowboys”. Al final de la película, después de haber impedido el robo del ganado, Buster escoge como galardón no a la hija guapa del ganadero, sino a la vaca Ojos Castaños (Brown Eyes).

1, 2, 3 y 4
En estas cuatro huellas no caben mis zapatos.
Si en estas cuatro huellas no caben mis zapatos,
¿de quién son estas cuatro huellas?
¿De un tiburón,
de un elefante recién nacido o de un pato?
¿De una pulga o de una codorniz?
(Pi, pi, pi.)
¡Georginaaaaaaaaaa!
¿Donde estás?
¡Que no te oigo Georgina!
¿Que pensarán de mí los bigotes de tu papá?
(Papaaaaaaaa.)
¡Georginaaaaaaaaaaa!
¿Estás o no estás?
Abeto, ¿dónde está?
Alisio, ¿dónde está?
Pinsapo, ¿dónde está?
¿Georgina pasó por aquí?
(Pi, pi, pi, pi)
Ha pasado a la una comiendo yervas.
Cucu,
el cuervo la iba engañando con una flor de resada.
Cuacua,
la lechuza, con una rata muerta.
¡Señores, perdonadme, pero me urge llorar!
(Gua, gua, gua)
¡Georgina!
Ahora que te faltaba un solo cuerno
para doctorarte en la verdaderamente útil carrera de ciclista
y adquirir una gorra de cartero.
(Cri, cri, cri, cri)
Hasta los grillos se apiadan de mí
y me acompaña en mi dolor la garrapata.
Compadecete del smoking que te busca y te llora entre aguaceros
y del sombrero hongo que tiernamente
te presiente de mata en mata.
¡Georginaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
(Maaaaaa).
¿Eres una dulce niña o una verdadera vaca?
Mi corazón siempre me dijo que eras una verdadera vaca.
Tu papá, que eras una dulce niña.
Mi corazón, que eras una verdadera vaca.
Una dulce niña.
Una verdadera vaca.
Una niña
Una vaca.
¿Una niña o una vaca?
O ¿una niña y una vaca?
Yo nunca supe nada.
Adios, Georgina.
(¡Pum!)

                                                                                                           Rafael Alberti

Anuncios

----------------------

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s