Literatura Gótica/Subcultura “Dark”

calavera
El movimiento gótico surge en Inglaterra  a finales del siglo XVIII. El renacimiento del gótico fue la expresión emocional, estética y filosófica que reaccionó contra el pensamiento dominante de la Ilustración, según el cual la humanidad podía obtener el conocimiento verdadero y obtener felicidad y virtud perfectas; su insaciable apetito por el conocimiento dejaba de lado la idea de que el miedo podía ser también sublime.

Los ingredientes de este subgénero son castillos embrujados, criptas, fantasmas o monstruos, así como las tormentas y tempestades, la nocturnidad y el simple detalle truculento, todo ello surgido muchas veces de leyendas  populares. La obra fundadora del gótico es El castillo de Otranto, de Horace Walpole (1765).

Posteriormente existe una literatura de terror que más o menos se inspira en estas obras canónicas del género y a veces se mezcla con otros géneros. A ella pertenecen obras como Jane Eyre de Charlotte Brontë o Cumbres borrascosas de su hermana Emily Brontë; las invenciones góticas de Edgar Allan Poe; Frankenstein o el moderno Prometeo de Mary Shelley, que es en realidad la primera novela de ciencia-ficción y Drácula de Bram Stoker.  A fines del siglo XIX,  Oscar Wilde tomó este subgénero con humor en su relato El fantasma de Canterville.

Las características de este género pasan por una ambientación romántica: paisajes sombríos, bosques tenebrosos, ruinas medievales y castillos con sus respectivos sótanos, criptas y pasadizos bien poblados de fantasmas, ruidos nocturnos, cadenas, esqueletos, demonios… Personajes fascinantes, extraños y extranjeros, peligro y muchachas en apuros;  los elementos sobrenaturales pueden aparecer o sólamente ser sugeridos. La ubicación elegida, en tiempo y espacio, respondía a la demanda de temas exóticos característica del medievalismo, el exotismo y el orientalismo.

 El Romanticismo exploró esta literatura, casi siempre inspiradora de sentimientos morbosos y angustiantes, que alcanzó su máximo esplandor en el siglo XIX, a impulsos del descubrimiento del juego mórbido con el inconsciente.

En los relatos góticos se advierte un erotismo larvado y un amor por lo decadente y ruinoso. La depresión profunda, la angustia, la soledad, el amor enfermizo, aparecen en estos textos vinculados con lo oculto y lo sobrenatural. Algunos autores sostienen que el gótico ha sido el padre del género de terror, que con posterioridad explotó el fenómeno del miedo con menor énfasis en los sentimientos de depresión, decadencia y exaltación de lo ruinoso y macabro que fueron el sello de la literatura romántica goticista.

En España cultivaron el género, entre otros, Gustavo Adolfo Bécquer, con sus Leyendas en prosa y José Zorrilla, con sus leyendas en verso.

Sin embargo, obras de pleno siglo XIX como Té verde, de Sheridan Le Fanu, Frankenstein, de Mary Shelley, El corazón delator, de Edgar Allan Poe, y, más adelante, Janet, Cuello Torcido, de R. L. Stevenson, Drácula, de Bram Stoker, El Horla, de Guy de Maupassant, Otra vuelta de tuerca, de Henry James, etc., puede decirse que superan el terror gótico, pues no reúnen las citadas características. Salvo en casos excepcionales, tienden al formato corto del cuento en menoscabo de la novela; no se recurre a las monjas ensangrentadas, ni son elementos necesarios los aullidos espectrales y los truenos, rayos y centellas de tormentas; no tienen por qué transcurrir en escenarios ruinosos, castillos y monasterios medievales; los fantasmas que presentan no están “encadenados”; apenas tienen que ver con leyendas populares… Por lo tanto pueden considerarse ya como obras plenamente representativas del terror moderno que alcanzará a nuestros días.

La subcultura (o cultura underground) gótica es un movimiento subcultural existente en varios países. Empezó en el Reino Unido entre finales de la década de 1970 y mediados de la década de 1980, en la escena del rock gótico, una derivación del post-punk. Su estética e inclinaciones culturales provienen principalmente de las influencias de la literatura y el cine de terror.

 Los miembros de la subcultura gótica comparten gustos estéticos, musicales y culturales. A pesar de que la música gótica abarca varios subgéneros y estilos, todos estos comparten una tendencia hacia una apariencia y un sonido dark u oscuro.

Se utilizan los términos Gótico, Dark, Siniestro, Oscuro, Batcaver y demás sobrenombres para definir a los seguidores de esta corriente.   (Fuente: Wikipedia)

Anuncios

----------------------

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s