[descarga PDF] El coronel no tiene quien le escriba, Gabriel García Márquez

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El coronel destapó el tarro del café y comprobó que no había más de una cucharadita. Retiró la olla del fogón, vertió la mitad del agua en el piso de tierra, y con un cuchillo raspó el interior del tarro sobre la olla hasta cuando se desprendieron las últimas raspaduras del polvo de café revueltas con óxido de lata.

Mientras esperaba a que hirviera la infusión, sentado junto a la hornilla de barro cocido en una actitud de confiada e inocente expectativa, el coronel experimentó la sensación de que nacían hongos y lirios venenosos en sus tripas. Era octubre. Una mañana difícil de sortear, aun para un hombre como él que había sobrevivido a tantas mañanas como ésa. Durante cincuenta v seis años -desde cuando terminó la última guerra civil- el coronel no había hecho nada distinto de esperar. Octubre era una de las
pocas cosas que llegaban.
Su esposa levantó el mosquitero cuando lo vio entrar al dormitorio con el café. Esa noche había sufrido una crisis de asma y ahora atravesaba por un estado de sopor. Pero se incorporó para recibir la taza.
-Y tú -dijo.
-Ya tomé -mintió el coronel-. Todavía quedaba una cucharada grande.

 

[PDF] Cien años de soledad, Gabriel García Márquez

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Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarías con el dedo. Todos los años, por el mes de marzo, una familia de gitanos desarrapados plantaba su carpa cerca de la aldea, y con un grande alboroto de pitos y timbales daban a conocer los nuevos inventos…

Adiós a Gabriel García Márquez

El escritor colombiano Gabriel García Márquez ha fallecido este jueves a los 87 años en su domicilio en la Ciudad de México.

Nació en Aracataca en 1928, en el hogar de Gabriel Eligio García, telegrafista y de Luisa Santiaga Márquez Iguarán. Siendo muy niño fue dejado al cuidado de sus abuelos maternos, el Coronel Nicolás Márquez Iguarán -su ídolo de toda la vida- y Tranquilina Iguarán Cortés.

En 1936, cuando murió su abuelo, fue enviado a estudiar a Barranquilla. En 1940, viajó a Zipaquirá, donde fue becado para estudiar bachillerato. En 1946 terminó el bachillerato. Al año siguiente se matriculó en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional y editó en diario “El Espectador” su cuento, “La primera designación”. En 1950, escribió una columna en el periódico “El Heraldo” de Barranquilla, bajo el seudónimo de Séptimus y en 1952, publicó el capítulo inicial de “La Hojarasca”, -su primera novela en ese diario- en el que colaboró desde 1956.

En 1958, se casó con Mercedes Barcha. Tienen dos hijos, Rodrigo y Gonzalo.
El 11 de diciembre de 1982, después de que por votación unánime de los 18 miembros de la Academia Sueca, fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura.
Algunas de sus obras son La Hojarasca, El Coronel no Tiene Quien le Escriba, Los Funerales de Mamá Grande, Cien Años de Soledad, El Otoño del Patriarca, Crónica de una Muerte Anunciada, y otras más.

Federico García Lorca. Vida y obra

 

Lorca1Federico García Lorca nació el 5 de junio de 1898 en Fuente Vaqueros, provincia de Granada. Hijo de Federico García Rodríguez y su segunda mujer, Vicenta Lorca Romero, maestra de escuela que influenció en el gusto de su hijo por la literatura y el arte.

Estudió Derecho y Filosofía y Letras en Granada, aunque según explica su hermano, nunca terminará la carrera de Letras. “En esto de los estudios Federico como buen autodidacta va a ir siempre por libre. La sujeción a las normas establecidas no va a ser nunca su fuerte”.

Un año después de la publicación de su primer libro, Impresiones y Paisajes (1918), se trasladará a Madrid, a la Residencia de Estudiantes, dónde entrará en contacto con muchos otros intelectuales y forjará grandes amistades. Durante este período de nueve años trató de ampliar sus conocimientos y participó en tertulias, reuniones, dio conferencias y publicó sus primeras obras. Además de poeta fue dramaturgo y prosista y colaboró en la mayor parte de las revistas vanguardistas de su época.

A finales de 1928 el poeta pasa por una etapa difícil en su vida y decide salir del país. Viajará a Nueva York motivado por su gran amigo Fernando de los Ríos para estudiar en la Columbia University. En su etapa americana, el poeta perfeccionará su actividad y escribirá uno de sus libros más conocidos: Poeta en Nueva York.

A su vuelta a España en el año 1931, se encontrará anímicamente renovado y con  muchas ganas de trabajar. A este entusiasmo se une la llegada de la Segunda República y las reformas educativas que las llamadas Misiones Pedagógicas traerían consigo. De la identificación de Lorca con los objetivos culturales de la República surgiría una de las grandes aventuras de su vida: “La Barraca”. Entonces se centrará en su actividad como dramaturgo y conseguirá grandes éxitos con el citado grupo teatral. En los años 1933 y 1934 vuelve a salir del país y realiza una gira de conferencias por algunos países americanos como Argentina y Uruguay.

Federico García Lorca es detenido y fusilado en agosto de 1936, al poco de comenzar la Guerra Civil española. Pudo exiliarse al igual que lo hicieron otros compañeros de su generación, sin embargo el poeta prefirió quedarse en su tierra natal y actualmente sus restos descansan en una fosa común en algún lugar cerca de Víznar, Granada.

Considerado uno de los mejores dramaturgos y poetas de la literatura española de todos los tiempos, Federico García Lorca ha traspasado fronteras y su obra ha sido reconocida por la crítica internacional. Reflejo de esta internacionalización son las numerosas traducciones y antologías de sus obras. 

OBRA

Lorca3La etapa de 1924 a 1927 fue el momento en el que el escritor llegó a su madurez como poeta.

Sin embargo, también es en esta época cuando Federico García Lorca vive, según sus palabras, «una de las crisis más hondas de mi vida», a pesar de que sus obras Canciones y Primer romancero gitano, publicados en 1927 y 1928 respectivamente, están gozando de gran éxito crítico y popular. Esta crisis fue provocada por varios acontecimientos en su vida. Por un lado, con el éxito del Romancero gitano, comenzó a verse a Lorca como costumbrista, defensor de los gitanos, ligado al folclore andaluz. Éste se quejaba en una carta a Jorge Guillén diciendo: «Me va molestando un poco mi mito de gitanería. Los gitanos son un tema. Y nada más. Yo podía ser lo mismo poeta de agujas de coser o de paisajes hidráulicos. Además, el gitanismo me da un tono de incultura, de falta de educación y de poeta salvaje que tú sabes bien no soy. No quiero que me encasillen. Siento que me va echando cadenas». Y, por otro lado, se separó de Emilio Aladrén, un escultor con el que había mantenido una intensa relación afectiva. Además, esta crisis debió agravarse cuando Lorca recibió las duras críticas de Dalí y Luis Buñuel sobre el Romancero gitano.

En 1929, Fernando de los Ríos propuso a Lorca que le acompañase en su viaje a Nueva York. Éste aceptó viendo la oportunidad de aprender inglés, renovar su obra y de vivir en el extranjero por primera vez; él mismo describió su estancia en Nueva York como “una de las experiencias más útiles de mi vida”. En esta época inició Poeta en Nueva York, que no se publicó hasta cuatro años después de su muerte.

A pesar de que el mismo Federico afirma que la gran ciudad no está hecha para él, esta época va a suponer un momento de creación muy importante surgido de la frustración y desolación. Escribirá Poeta en Nueva York (1930), La zapatera prodigiosa (1930) y hasta un guión cinematográfico Viaje a la Luna.

A su vuelta España, renovado, comienza una etapa de creación muy intensa: termina El Público, escribe Así que pasen cinco años, estrena La Zapatera Prodigiosa y empieza su recorrido con el grupo teatral La Barraca. En cuanto a obra poética publica Poema del Cante Jondo y Diván del Tamarit. Al morir un gran amigo torero suyo le dedica Llanto por Ignacio Sáchez Mejías (1934) y en 1936 publica los Seis Poemas Galegos.

En los años 1935 y 1936 creará Sonetos del amor oscuro, que tardarán muchos años en publicarse, y sus obras teatrales más conocidas: Yerma, Doña Rosita la soltera y La casa de Bernarda Alba.

Lorca2LA POESÍA LORQUIANA

La poesía lorquiana se considera una de las mejores de la historia de la literatura de nuestro país y está alimentada tanto por la obra de los clásicos como por los vanguardistas europeos de la época. En la obra de Federico se unen tradición y vanguardia: utiliza composiciones clásicas como el soneto o el romance y adopta elementos del Surrealismo. Esta es una característica común de los artistas de la Generación del 27, sin embargo hay que destacar que Lorca tiene un estilo único, personal y comprometido.

Asimismo, se puede afirmar que su carácter y su forma de ver el mundo influyeron en su forma de expresarse y en el alcance de su obra. Entre todos los de su generación, fue el más conocido en vida, tanto por su carácter afable como por el éxito de su obra literaria.

El compromiso social que demostró en sus años de vida se reflejó también en su obra poética. La defensa de los pueblos perseguidos como los gitanos, los judíos, los negros es frecuente en su obra. A través de su obra reivindicaba los derechos de los indefensos: las mujeres y los niños también son personajes protagonistas de sus poemas.

La temática de sus poemas es variada aunque podemos destacar un elemento común: la frustración. Además de los temas ya mencionados como la infancia o la revolución social, Lorca escribía sobre la búsqueda de los orígenes, el amor, el sexo y la muerte.

Todos estos temas solían estar marcados por la frustración. Por ejemplo, la muerte en su obra es una muerte violenta y el amor oculto, arriesgado, frustrado. Para tratar estos temas, el poeta utiliza diferentes recursos estilísticos, pero hay que destacar principalmente el uso de los símbolos y las metáforas. La metáfora lorquiana es una metáfora elaborada, hermética y arriesgada. Es en este elemento dónde encontramos más similitudes con la poesía de Góngora que tanto inspiró al artista granadino. Ambos demostraron gran destreza a la hora de crear imágenes, oscureciendo su obra de manera que su interpretación se hace a menudo complicada.

Otro aspecto significativo de la poesía de este autor es la musicalidad que consigue a través del juego de palabras y versos. Los poemas de Lorca están influenciados por los cantos tradicionales y están hechos para ser cantados, recitados.

Fuente: Carmen Serrano Begega

 

“Currículum”, Mario Benedetti

 

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El cuento es muy sencillo
usted nace 
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará 
valiente

usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica

usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros

usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío

entonces
usted muere.