Federico García Lorca. Vida y obra

 

Lorca1Federico García Lorca nació el 5 de junio de 1898 en Fuente Vaqueros, provincia de Granada. Hijo de Federico García Rodríguez y su segunda mujer, Vicenta Lorca Romero, maestra de escuela que influenció en el gusto de su hijo por la literatura y el arte.

Estudió Derecho y Filosofía y Letras en Granada, aunque según explica su hermano, nunca terminará la carrera de Letras. “En esto de los estudios Federico como buen autodidacta va a ir siempre por libre. La sujeción a las normas establecidas no va a ser nunca su fuerte”.

Un año después de la publicación de su primer libro, Impresiones y Paisajes (1918), se trasladará a Madrid, a la Residencia de Estudiantes, dónde entrará en contacto con muchos otros intelectuales y forjará grandes amistades. Durante este período de nueve años trató de ampliar sus conocimientos y participó en tertulias, reuniones, dio conferencias y publicó sus primeras obras. Además de poeta fue dramaturgo y prosista y colaboró en la mayor parte de las revistas vanguardistas de su época.

A finales de 1928 el poeta pasa por una etapa difícil en su vida y decide salir del país. Viajará a Nueva York motivado por su gran amigo Fernando de los Ríos para estudiar en la Columbia University. En su etapa americana, el poeta perfeccionará su actividad y escribirá uno de sus libros más conocidos: Poeta en Nueva York.

A su vuelta a España en el año 1931, se encontrará anímicamente renovado y con  muchas ganas de trabajar. A este entusiasmo se une la llegada de la Segunda República y las reformas educativas que las llamadas Misiones Pedagógicas traerían consigo. De la identificación de Lorca con los objetivos culturales de la República surgiría una de las grandes aventuras de su vida: “La Barraca”. Entonces se centrará en su actividad como dramaturgo y conseguirá grandes éxitos con el citado grupo teatral. En los años 1933 y 1934 vuelve a salir del país y realiza una gira de conferencias por algunos países americanos como Argentina y Uruguay.

Federico García Lorca es detenido y fusilado en agosto de 1936, al poco de comenzar la Guerra Civil española. Pudo exiliarse al igual que lo hicieron otros compañeros de su generación, sin embargo el poeta prefirió quedarse en su tierra natal y actualmente sus restos descansan en una fosa común en algún lugar cerca de Víznar, Granada.

Considerado uno de los mejores dramaturgos y poetas de la literatura española de todos los tiempos, Federico García Lorca ha traspasado fronteras y su obra ha sido reconocida por la crítica internacional. Reflejo de esta internacionalización son las numerosas traducciones y antologías de sus obras. 

OBRA

Lorca3La etapa de 1924 a 1927 fue el momento en el que el escritor llegó a su madurez como poeta.

Sin embargo, también es en esta época cuando Federico García Lorca vive, según sus palabras, «una de las crisis más hondas de mi vida», a pesar de que sus obras Canciones y Primer romancero gitano, publicados en 1927 y 1928 respectivamente, están gozando de gran éxito crítico y popular. Esta crisis fue provocada por varios acontecimientos en su vida. Por un lado, con el éxito del Romancero gitano, comenzó a verse a Lorca como costumbrista, defensor de los gitanos, ligado al folclore andaluz. Éste se quejaba en una carta a Jorge Guillén diciendo: «Me va molestando un poco mi mito de gitanería. Los gitanos son un tema. Y nada más. Yo podía ser lo mismo poeta de agujas de coser o de paisajes hidráulicos. Además, el gitanismo me da un tono de incultura, de falta de educación y de poeta salvaje que tú sabes bien no soy. No quiero que me encasillen. Siento que me va echando cadenas». Y, por otro lado, se separó de Emilio Aladrén, un escultor con el que había mantenido una intensa relación afectiva. Además, esta crisis debió agravarse cuando Lorca recibió las duras críticas de Dalí y Luis Buñuel sobre el Romancero gitano.

En 1929, Fernando de los Ríos propuso a Lorca que le acompañase en su viaje a Nueva York. Éste aceptó viendo la oportunidad de aprender inglés, renovar su obra y de vivir en el extranjero por primera vez; él mismo describió su estancia en Nueva York como “una de las experiencias más útiles de mi vida”. En esta época inició Poeta en Nueva York, que no se publicó hasta cuatro años después de su muerte.

A pesar de que el mismo Federico afirma que la gran ciudad no está hecha para él, esta época va a suponer un momento de creación muy importante surgido de la frustración y desolación. Escribirá Poeta en Nueva York (1930), La zapatera prodigiosa (1930) y hasta un guión cinematográfico Viaje a la Luna.

A su vuelta España, renovado, comienza una etapa de creación muy intensa: termina El Público, escribe Así que pasen cinco años, estrena La Zapatera Prodigiosa y empieza su recorrido con el grupo teatral La Barraca. En cuanto a obra poética publica Poema del Cante Jondo y Diván del Tamarit. Al morir un gran amigo torero suyo le dedica Llanto por Ignacio Sáchez Mejías (1934) y en 1936 publica los Seis Poemas Galegos.

En los años 1935 y 1936 creará Sonetos del amor oscuro, que tardarán muchos años en publicarse, y sus obras teatrales más conocidas: Yerma, Doña Rosita la soltera y La casa de Bernarda Alba.

Lorca2LA POESÍA LORQUIANA

La poesía lorquiana se considera una de las mejores de la historia de la literatura de nuestro país y está alimentada tanto por la obra de los clásicos como por los vanguardistas europeos de la época. En la obra de Federico se unen tradición y vanguardia: utiliza composiciones clásicas como el soneto o el romance y adopta elementos del Surrealismo. Esta es una característica común de los artistas de la Generación del 27, sin embargo hay que destacar que Lorca tiene un estilo único, personal y comprometido.

Asimismo, se puede afirmar que su carácter y su forma de ver el mundo influyeron en su forma de expresarse y en el alcance de su obra. Entre todos los de su generación, fue el más conocido en vida, tanto por su carácter afable como por el éxito de su obra literaria.

El compromiso social que demostró en sus años de vida se reflejó también en su obra poética. La defensa de los pueblos perseguidos como los gitanos, los judíos, los negros es frecuente en su obra. A través de su obra reivindicaba los derechos de los indefensos: las mujeres y los niños también son personajes protagonistas de sus poemas.

La temática de sus poemas es variada aunque podemos destacar un elemento común: la frustración. Además de los temas ya mencionados como la infancia o la revolución social, Lorca escribía sobre la búsqueda de los orígenes, el amor, el sexo y la muerte.

Todos estos temas solían estar marcados por la frustración. Por ejemplo, la muerte en su obra es una muerte violenta y el amor oculto, arriesgado, frustrado. Para tratar estos temas, el poeta utiliza diferentes recursos estilísticos, pero hay que destacar principalmente el uso de los símbolos y las metáforas. La metáfora lorquiana es una metáfora elaborada, hermética y arriesgada. Es en este elemento dónde encontramos más similitudes con la poesía de Góngora que tanto inspiró al artista granadino. Ambos demostraron gran destreza a la hora de crear imágenes, oscureciendo su obra de manera que su interpretación se hace a menudo complicada.

Otro aspecto significativo de la poesía de este autor es la musicalidad que consigue a través del juego de palabras y versos. Los poemas de Lorca están influenciados por los cantos tradicionales y están hechos para ser cantados, recitados.

Fuente: Carmen Serrano Begega

 

“Currículum”, Mario Benedetti

 

separador-3

 

El cuento es muy sencillo
usted nace 
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará 
valiente

usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica

usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros

usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío

entonces
usted muere.

Pedro Salinas: “el poeta del amor”

lmdc

Pedro Salinas (Madrid 1892-Boston, 1951)

Profesor universitario, ejerció la docencia en París, Sevilla, Murcia, Cambridge y Madrid. Realizó una gran labor de difusión cultural como secretario general de la Universidad de verano de Santander. Tras la guerra civil se exilió a los Estados Unidos donde murió. Sus primeros libros son Presagios (1923), Seguro Azar (1929) y Fábula y signo (1931) en la línea de la poesía pura a lo Juan Ramón Jiménez.

De su etapa en el exilio son sus libros El contemplado (1946) y Todo más claro (1949). Tras su muerte se publicó Confianza (1955), en cuyos poemas se observan las graves preocupaciones del hombre tras la segunda guerra mundial. Aparece en ellos una lucha entre su fe en la vida y los signos angustiosos que ve a su alrededor. De esta etapa, debe destacarse el poema Cero, suscitado por el horror de la bomba atómica.

“Poeta del amor”

Sus dos obras más famosas, La voz a ti debida (1933) y Razón de amor (1936), le consagran como poeta del amor, dando a este sentimiento una significación intelectual y profunda que es nueva en poesía contemporánea. Para Salinas el amor es, de un lado, fuente de conocimiento que enriquece a quien lo experimenta, y de otro, una fuerza misteriosa que da sentido a nuestra vida y al mundo que nos rodea.

Pocos le igualan en la sutileza con que supo ahondar en el sentimiento amoroso. Una vez más, trasciende la pura anécdota para encontrar la quintaesencia más gozosa de las relaciones amorosas. Su visión es decididamente “antirromántica”: la amada no es la “enemiga”; el amor no es desdenes, sufrimiento, frustración. En Salinas el amor es una prodigiosa fuerza que da plenitud a la vida y confiere sentido al mundo. Es enriquecimiento del propio ser y enriquecimiento de la persona amada. Sólo en el segundo libro, Razón de amor, aparece a veces un tono más grave: así, en ciertos poemas que hablan de los límites del amor o de su posible, acaso inevitable, final.

El alma tenías
tan clara y abierta,
que yo nunca pude
entrarme en tu alma.
Busqué los atajos
angostos, los pasos
altos y difíciles…
A tu alma se iba
por caminos anchos.
Preparé alta escala
—soñaba altos muros
guardándote el alma—
pero el alma tuya
estaba sin guarda
de tapial ni cerca.
Te busqué la puerta
estrecha del alma,
pero no tenía,
de franca que era,
entradas tu alma.
¿En dónde empezaba?
¿Acababa, en dónde?
Me quedé por siempre
sentado en las vagas
lindes de tu alma.

COMENTARIO DE TEXTO

Concepto de la poesía

Como una “aventura hacia lo absoluto” definió Salinas su poesía, añadiendo que estimaba en ella primero la autenticidad, después la belleza y, por último, el ingenio.

La autenticidad resulta en Salinas una prolongación de su  manera de ser y de su inteligencia penetrante y ordenada, es decir de sus valores humanos innegables. El ingenio, una cualidad necesariamente obligatoria en poesía, es heredado por Salinas de nuestros conceptistas barrocos (Gracián, Quevedo) pero teñido de una a alegría de vivir y un entusiasmo muy propio de los “felices años veinte”.

Formalmente, Salinas prefirió el verso corto y libre pero cuidadosamente elaborado, de andadura impecable, y no es difícil encontrar en él la huella de Garcilaso de la Vega, los poetas medievales y, naturalmente, Góngora.

Lorca llamaba a los poemas de Salinas “prosías” por su sencillez y su economía de imágenes. Sin embargo, esta sencillez es sólo aparente y encierra una gran dificultad al suprimir todo elemento verbal superfluo y ceñirse a los sentimientos.